sábado, 13 de marzo de 2021

Sentimientos 11

 La fuerza de un sentimiento es capaz de alcanzar la cima más alta. Tan solo confía en tu corazón.


By Annbel Soler



jueves, 11 de marzo de 2021

miércoles, 10 de marzo de 2021

Quiero

 


Quiero tenerte en mis brazos y sentir tu estremecer. Quiero acariciarte y besarte en cada parte de tu ser. 

Quiero ver tu sonrisa cada amanecer. Quiero que a tu lado no haya mañana ni día. 

Quiero oír tus palabras como un susurro. Quiero saber cuanto me amas. 

Yo te amo como puede amar la noche al día, las estrellas a la luna, el mar a su orilla. Y tu amor ¿cómo me amas? 

 

By Annbel Soler



martes, 9 de marzo de 2021

La mejor medicina

 


El cómo, era un misterio para la pequeña aldea de Tanzanos situada al sureste de África. 

Nadie sabía lo que había llevado a la joven Phoebe Cooper a viajar hasta allí, pero era un auténtico milagro que fuese la mejor doctora de todo el poblado. 

Se comentaba que la joven se había unido a la ONG a causa de un desengaño amoroso, pero en realidad nadie supo sus verdaderos motivos. 

Phoebe era muy reservada. Pero su carácter bonhomía había conquistado a todo aquel que la conocía. Phoebe era la persona más perseverante de la tierra, y eso había cautivado el corazón del ilustroso doctor Fhil, quien desde primera hora que ella llegó se sintió irremediablemente atraído por su belleza, morena, melena larga y ondulante, y ojos verdes y profundos.

 Fhil estaba enamorado aunque no se atrevía a confesarselo. Hacía días que entre ellos hubo un leve acercamiento, pero unos extraños síntomas entre algunos aldeanos, pusieron en alerta a Phoebe. 

Nunca había tratado a un paciente con esas reacciones alérgicas en su piel. Al parecer era contagioso. Recordó que su padre le había dado su viejo farmacopea cuando se licenció en la carrera, y que allí entre aquellas amarillentas hojas podía estar la cura a base de fármacos o hierbas naturales. 

Trabajó duro, y milagrosamente dio con un remedio que funcionó contra esa alergia provocada por la picadura de una avispa. 

Esa noche en su honor, el poblado celebró una gran fiesta, y Fhil por fin se atrevió a invitarla a bailar y ella aceptó. En el fondo Phoebe siempre había esperado que él diese el paso, pues de alguna manera le gustaba, y había empezado a sentir cierto sentimiento de amor. 

La brisa de la noche de verano era cálida y agradable. Él se acercó con una bonita sonrisa. 

-Enhorabuena doctora. 

-Gracias, doctor Fhil. 

Fhil la agarró de la cintura con suavidad, y ella se dejó llevar. 

-Admito que nunca me deja de sorprender. 

-¿Yo? -Se sorprendió con rubor. 

-Sí, usted, su carácter bonhomía me ha cautivado, además de su gran talento. 

Phoebe sonrió satisfecha. 

-Usted tampoco está mal. 

Fhil la miró soltando una suave carcajada. Phoebe se apoyó sobre su hombro mientras la música sonaba. Podía ser el comienzo de algo para recordar.

 

By Annbel Soler



 

sábado, 6 de marzo de 2021

Sentimientos 9

Si no puedes con tu enemigo únete a él. 

Recuerda que del odio al amor hay tan solo un paso.


By Annbel Soler


Amaneciendo junto a tu amor

 


martes, 2 de marzo de 2021

El precipicio


Al borde de este precipicio siento el gélido aire rozar mi cara. Un paso más, solo un paso, y mi cuerpo caerá al vacío que ven mis ojos.

Siento mi agitada respiración latir en mi sien. El pánico me engarrota, ¿o es el frío?

Mi mente está confusa.

Miro, y solo veo una profunda oscuridad, y entonces caigo mientras grito en el silencio. La adrenalina corre por mis venas.

Caigo, me desespero. El precipicio está a mis pies. ¿Tendré salida? Cierro los ojos, no pienso. Y sigo cayendo, envuelta en una exuberante oscuridad.

Mi respiración golpea mi cogote con fuerza. El silencio es dueño de mi miedo. De repente mi cuerpo choca contra algo duro.

Siento su mano, fuerte, enérgica tirar de mi. Su perfume se cuela por mis fosas nasales. Es un olor varonil, a sándalo y cedro, que me deja aturullada.

Levemente me atrevo a mirarlo, pero me quedo impactada, sus ojos de un profundo color zafiro no son de este planeta. Sin embargo hay una extraña mezcla de dulzura y protección en el fondo de ellos.

¿Quién eres? –Le pregunto con temor.

Mi nombre es Zahr, y estoy aquí para protegerte.

El gélido aliento de la noche me golpea de nuevo el rostro. Lágrimas ruedan por mis mejillas.

¿Protegerme de qué?

Zarh me coge la mano.

De ellos –me dice mirando con resigno la nave que se acerca.

¡Quienes son ! –Le grito.

No hay tiempo, salta conmigo.

¡Qué! –Exclamo con horror.

¡Salta! –Me ordena firme.

Me niego a saltar a ese precipicio. Pero él aprieta mi mano y me reconforta. Sin pensarlo me lanzo hacía la oscuridad.

Y de repente abro mis ojos y empapada en sudor me despierto en mi cama. Desorientada busco algún rastro de Zarh, pero estoy sola, en mi habitación y el silencio ensordece mis oídos.

¿Qué ha sucedido?

Pero nadie responde mi pregunta. Oigo pasos en el pasillo y la voz de mi padre llamándome.

Valeria es hora de levantarse o llegarás tarde al instituto –me dice.

¡Ya voy papá! –logro articular palabra.

Siento que de nuevo se aleja y me dejo caer sobre la almohada. Sé que lo que he vivido ha sido real. Zarh no era una pesadilla, y ellos estaban allí. No se donde, no se por qué, pero sentí que mi vida estaba en peligro y que Zarh me protegería.  

 

By Annbel Soler