La CIA lo vigilaba de cerca. Ryan era consciente de que aquel secreto de estado pondría en jaque su vida.
Siempre fue marine, su deber había sido servir a su país como soldado, pero también a su gobierno como hombre.
Ryan era un militar consagrado. Tenía varias medallas al honor, y también había ejercido como GEO en el cuerpo especializado en operaciones.
No conocía más vida que esa. Pero descubrir aquellos documentos del pentágono había puesto tras su cabeza a la inteligencia norteamericana. Necesitaba destruir las pruebas que lo inculpaban de una traición que no había cometido.
Su único delito era haber descubierto el dossier. Ahora necesitaba ayuda. El tiempo se le agotaba. El F. B. I, también andaba tras sus talones, ¿a quién podía acudir?
Ryan pensó en su vieja amiga, Ava, a la cual no veía desde la universidad. Ella era abogada. Ella sabría que hacer. No tenía a nadie más en quien confiar, aunque hacía siglos que no se veían. Cruzó la calle con el dossier bajo su brazo.
Ryan lo apretó contra su pecho. Había anochecido y ahora el aire rozaba su rostro. Miró en todas direcciones, alguien lo seguía, podía sentir su aliento. Estaba en peligro. Debía darse prisa y llegar cuanto antes a la oficina de Ava.
El callejón estaba muy oscuro. Un chasquido sonó tras su espalda. Ryan echó inmediatamente mano de su arma, se giró con los ojos inyectados en sangre, y contempló la bonita figura de una mujer.
Su cintura se contoneó provocativa a la pálida luz de la luna. La reconoció inmediatamente, era Ava, su amiga.
Su sonrisa era hermosa, y tenía una llamativa melena que le llegaba hasta la cintura.
El brillo de su revólver destelló en la noche. Ryan supo que no tenía escapatoria, que iba a morir en aquella mugrienta acera por un secreto de estado.
Había confiado en la persona equivocada. Ella se había dejado comprar por el gobierno.
By Annbel Soler



Vaya con Ava... Hay que tener cuidado en quien se confía. Buen relato para el reto. Un saludo.
ResponderEliminarSi, la verdad es que nunca te debes fiar ni de tu sombra. Gracias por tu comentario
EliminarQue giro más dramático, pero me ha dado mucha intriga!
ResponderEliminarGracias. Eso mismo quería trasmitir, la intriga. Un placer que me leas
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